cuentos

El Salón Rojo

B ajaron los presos del camión. Entraron callados y en fila a la cárcel. Todos vieron el letrero colgado sobre la entrada. Algunos lo leyeron: "Aquí entra el hombre, no el delito". Los presos atravesaron fuertemente custodiados el corredor de baldosas verdes y fueron encerrados en la jaula. Al cabo de un rato, los sacaron uno por uno para tomarles los datos y las huellas. Después, les asignaban el patio correspondiente. Un negro grande con aspecto de bailarín fue asignado al Salón Rojo. ¿El salón rojo? preguntó al guardia que lo acompañaba. Suena bueno. ¿Le parece? dijo el guardia, y sonrió. No es rojo por lo divertido, dijo, y volvió a sonreír.

La muerte de un sentimiento

La lectura de Nietzsche lo tenía abrumado. El aliento arrasador de su palabra recordaba a un dinametero más que a un filósofo. Lo veía fustigando a los perezosos, sacudiendo los cimientos de los ídolos, y en las mortecinas naves de las iglesias escuchaba el eco de sus carcajadas. Leyo:"Un chiste es el epigrama de la muerte de un sentimiento". Brillante, se dijo. De inmediato, recordó los chistes racistas que conocía, aquellos relacionados con la situación actual de violencia, y los muchos que contarón después de la tragedia de Armero. Qué cierto, se volvió a decir. Sonó el timbre de la puerta. Cerró el libro y se levantó a abrir.

- ¡No lo puedo creer! Hombre, ¡qué sorpresa!

-Acabo de llegar y me dije: tengo que saludar a mi vecino.

Pero no se quede ahí parado. Siga, siga...

-Gracias

-Bueno, ¿y que tál el viaje? ¿Cómo lo trato Medellín?

-Delicioso. Esa es mucha ciudad tan sabrosa. Y eso que saliendo del aeropuerto vi dos muñecos.

-¿Muñecos?

-Así le dicen a los atropellados por un automovil

-¿Y eso por qué?

-¿No ha visto cómo quedan en el pavimento, todos torcidos con un brazo debajo de la esopalda y una pierna sobre la cabeza? ¡Iguales a un muñeco! Ambos rieron.

Cuando se fue su vecino retomó el libro, y continuó disfrutando la lectura de Nietzsche.

Una noche

Doblaron la esquina y aparecieron en la calle, bajando hacia la Plaza Bolivar. La patrulla marchaba sin aparente rigor, dividida en dos filas, una en cada acera, y la comandaba un joven sargento que caminaba solo por la calzada. Andaban cansados. Había llovido, y en la noche el pavimento absorbía el fulgor amarillento que despedían los faroles de las esquinas. El sargento hablaba y bromeaba sin levantar mucho la voz, y los soldados celebraban sus ocurrencias con risas apagadas. Bordearon una pared blanca manchada por un graffiti escrito a brochazos que decía: "MILITARES ASESINOS". El sargento apuntó al letrero y dijó:"Pónganle el visto bueno", y todos rieron suavemente mientras bajaban por la calle, marchando hacia la Plaza Bolivar.

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Biografía

Juan Carlos Botero. (1960). Bogotano, realizó sus estudios superiores en la Universidad de Los Andes, la Universidad de Harvard y la Universidad Javeriana. Galardonado con el Premio Juan Rulfo de Cuento (1986), con El Encuentro. La carrera literaria de Juan Carlos Botero ha sido acompañada de numerosas lecturas públicas, guiones para televisión, conferencias y diversos artículos para revistas y periódicos nacionales y extranjeros., Botero es autor del libro Las semillas del tiempo (epífanos), un volumen de 46 textos breves en prosa, que procura aportar un nuevo género en literatura. Luego, el escritor publicó su segundo libro, una colección de siete relatos, titulado Las Ventanas y las Voces, publicado por Ediciones B., Barcelona, 1998.

En la actualidad, Botero está representado por la prestigiosa agencia literaria de Carmen Balcells, en España, y presenta su primera novela 'La sentencia'. Los siguientes cuentos fuerón tomados de el libro "Las semillas del tiempo" publicado en 1992.

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AUTOR

© Juan Carlos Botero.

Escritor bogotano. (1960).
Galardonado con el Premio Juan Rulfo de Cuento (1986), con el cuento El Encuentro.
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Esta es una breve reseña sobre los autores más importantes de la literautra mundial que han trabajado el cuentobreve como un genero literario y le han dado la importancia merecida. :D